El INTA-CEDEA ha completado hoy con éxito su participación en la misión VV30 de la Agencia Espacial Europea (ESA) con el lanzamiento conjunto de los satélites europeos Sentinel-3C y FLEX, a bordo del cohete Vega-C. El despegue se ha efectuado desde el Puerto Espacial de Kourou, a las 22:21 (hora local) de ayer, las 03:21 de la madrugada de hoy, hora peninsular
Más de una década apoyando los lanzamientos europeos
Desde su base de operaciones en Saint-Laurent-du-Maroni, situada a unos 150 kilómetros de Kourou, el equipo del Centro de Experimentación de El Arenosillo (INTA-CEDEA) ha actuado como Radar de flanqueamiento, proporcionando soporte crítico a la seguridad del lanzamiento y al seguimiento de la trayectoria del cohete Vega-C. El radar opera con un alcance de hasta 1.200 km desde la localidad de Saint-Laurent-du-Maroni.
Para garantizar unas condiciones óptimas de seguimiento, el radar móvil del INTA puede desplegarse en diferentes posiciones, al norte o al sur de la Guayana Francesa, en función de la trayectoria prevista del lanzador. Esta capacidad de movilidad permite mantener la cobertura necesaria durante las distintas fases del vuelo.
Esta misión tiene un significado muy especial. Desde 2014, con el lanzamiento del Vega 4, el INTA-CEDEA ha proporcionado soporte radar en la Guayana Francesa a los lanzamientos de los cohetes Vega y Ariane, asumiendo un papel clave durante más de una década.
El compromiso, la excelencia técnica y el trabajo del personal desplazado reafirman la consolidación del INTA-CEDEA como un referente internacional en el ámbito de la seguridad y el seguimiento radar en operaciones espaciales.
Ciencia a bordo del cohete Vega-C
El satélite FLEX (Fluorescence Explorer) es una misión de la Agencia Espacial Europea (ESA) dedicada al estudio de la fotosíntesis y del funcionamiento de la vegetación a escala global.
El satélite incorpora el Fluorescence Imaging Spectrometer (FLORIS), un instrumento diseñado para detectar la tenue fluorescencia que emiten las plantas durante el proceso de fotosíntesis. Se trata de una señal invisible para el ojo humano, cuya intensidad proporciona información sobre la actividad fotosintética y sobre el estado de la vegetación.
Las observaciones de FLEX permitirán mejorar el conocimiento sobre la salud de las plantas, la respuesta de la vegetación a las condiciones ambientales y el intercambio de carbono y agua entre los ecosistemas y la atmósfera.
La misión trabajará, además, en coordinación con el satélite Sentinel-3, combinando las mediciones de fluorescencia con otros parámetros relacionados con la superficie terrestre y la atmósfera. Esta complementariedad permitirá obtener una visión más completa del funcionamiento de los ecosistemas y de su respuesta ante los cambios ambientales.
Junto a FLEX ha viajado el Copernicus Sentinel-3C, tercer satélite de la serie Sentinel-3 y parte del programa europeo Copernicus, dedicado a la observación de la Tierra.
Sentinel-3C proporcionará datos prácticamente en tiempo real destinados, entre otras aplicaciones, a apoyar las previsiones oceánicas y meteorológicas y el seguimiento del clima y de los cambios en la superficie terrestre.
Entre sus capacidades se encuentran la medición del nivel del océano, la temperatura de la superficie del mar y del hielo, el color del océano y el espesor del hielo marino. Sobre tierra, sus instrumentos permitirán realizar un seguimiento de la vegetación, los incendios forestales, la capa de hielo y los niveles de agua de lagos y ríos.
La incorporación de Sentinel-3C permitirá reforzar la continuidad de las observaciones proporcionadas por esta familia de satélites, contribuyendo a mantener una cobertura sistemática de diferentes variables esenciales para el conocimiento y la vigilancia del planeta.
Una misión europea con participación española
La ESA gestiona el programa de desarrollo de Vega-C, que garantiza el acceso autónomo de Europa al espacio, con Avio como principal contratista industrial y proveedor del servicio de lanzamiento del vuelo VV30.
Con su participación en esta misión, el INTA continúa reforzando su compromiso con las capacidades tecnológicas y científicas vinculadas al sector espacial, contribuyendo tanto a la seguridad de las operaciones de lanzamiento como al desarrollo de misiones destinadas a mejorar el conocimiento y la vigilancia de nuestro planeta.