Un grupo internacional de científicos, entre los que se encuentran investigadores del Centro de Astrobiología (CAB, CSIC-INTA), ha presentado la primera evidencia observacional sólida basada en una determinación directa de la masa de un agujero negro en el Universo temprano. El resultado, publicado en la revista Nature, proporciona claves esenciales para comprender la formación y evolución de estos objetos en las primeras etapas de la historia cósmica.
Para más información, pulsa AQUÍ