Investigadores del Centro de Astrobiología (CAB, CSIC-INTA) han demostrado que la geoquímica de la Tierra primitiva pudo desempeñar un papel clave en la química que precedió al origen de la vida. El estudio revela que la composición y abundancia de determinados minerales influían directamente en el comportamiento del ácido cianhídrico (HCN) en entornos acuosos, una molécula considerada fundamental en los procesos químicos prebióticos.
Los resultados muestran que los minerales no solo condicionaban la diversidad de compuestos generados, sino también la selectividad de las reacciones químicas, dos factores esenciales para comprender cómo los primeros sistemas protobiológicos evolucionaron hacia formas de vida más complejas. Este trabajo aporta nuevas evidencias sobre la estrecha relación entre geología y química prebiótica, reforzando la idea de que las características del entorno terrestre primitivo fueron determinantes en los primeros pasos hacia la vida en nuestro planeta.
El Centro Espacial de Canaria (CEC), perteneciente al Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), ha recibido la visita del alumnado y profesorado de la 34.ª Promoción de la Academia Básica del Aire en una jornada que reunió a más de 188 participantes, convirtiéndose en una de las visitas institucionales más numerosas acogidas por el centro en los últimos años.
La iniciativa tuvo como objetivo acercar a los futuros suboficiales del Ejército del Aire y del Espacio a las capacidades tecnológicas y operativas del CEC, una infraestructura estratégica para el desarrollo de las actividades espaciales nacionales e internacionales y pieza fundamental del segmento terreno de numerosas misiones espaciales.
Un estudio publicado en la revista Science y liderado por el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) y con colaboración del Centro de Astrobiología (CAB, CSIC-INTA) demuestra, por primera vez de manera concluyente, que un planeta puede influir directamente en el comportamiento de su estrella. Este hallazgo aporta la evidencia más sólida hasta la fecha de la existencia de un campo magnético en un exoplaneta.
Los resultados han permitido detectar y estimar la intensidad del campo magnético del exoplaneta GJ 436 b, abriendo una nueva vía para estudiar la habitabilidad de planetas fuera del Sistema Solar.