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Un auténtico hito: INTASAT

El primer satélite del INTA, es decir, el primer satélite español, fue, indudablemente, un hito. Fue el gran reto que puso a España al nivel tecnológico de cualquier otro país europeo. Se trataba, como dijo una de las personas implicadas, de “realizar un satélite que nos enseñara a hacer satélites”. Naturalmente, la realización de este gran proyecto no fue sencilla, como lo prueba el hecho de que pasaran seis años desde los estudios iniciales, que arrancaron a finales de 1968, hasta el lanzamiento, que se produjo en noviembre de 1974. Hubo que definirlo todo desde el principio: la forma y el tamaño que iba a tener, los subsistemas que contendría… En agosto de 1971 el consejo de ministros aprobó el proyecto, y el mes siguiente el BOE publicaba los contratos suscritos por el INTA con las compañías que iban a colaborar en la fabricación del satélite. Entonces empezó la fase de ensayos, que fueron rigurosos hasta el extremo. Todo ese trabajo permitió una acumulación de conocimientos impresionante, de modo que los hombres que participaron en el proyecto serían luego perseguidos por las empresas españolas más importantes. A título de ejemplo: debido al INTASAT, en España se hicieron por primera vez ensayos de compatibilidad electromagnética.

Parte del equipo humano de INTASAT

Con el satélite listo en todos sus pormenores, había que buscar lanzador, y lo lógico era dirigirse a la NASA. Eso llevaba implícito un nuevo reto: el proyecto español debía interesar a los técnicos norteamericanos. La NASA propuso incorporar unos experimentos científicos en los que ellos estaban interesados (en concreto la medición del contenido de electrones en la ionosfera y el estudio del comportamiento de los circuitos electrónicos más modernos de entonces bajo la acción de las radiaciones cósmicas), y eso fue lo que finalmente hizo INTASAT.

Lanzamiento al espacio de INTASAT en noviembre de 1974, por un cohete Delta de la NASA, desde la base californiana de Vandenberg

La historia de INTASAT tiene un clarísimo final feliz: todo funcionó como estaba previsto... y España entró en el selecto club de los países del espacio. Sin embargo, aquel enorme esfuerzo colectivo no tuvo una continuidad inmediata. Como dijo otra persona implicada en el proyecto, “todo salió como estaba previsto; todo, menos el programa espacial de nuestro país”.