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Físicos del INTA publican un artículo sobre los resultados atmosféricos tras el incendio en Doñana y el impacto directo en la masa forestal del ‘El Arenosillo’

Wed Sep 26 13:15:52 CEST 2018
CEDEA tras el incendio de Doñana

La revista Science of the Total Environment ha publicado el artículo “Estudio de las condiciones meteorológicas excepcionales, gases traza y material particulado medidos durante el incendio forestal de 2017 en el Parque Natural de Doñana, España”, escrito por un grupo de físicos de la Estación de Sondeos Atmosféricos de 'El Arenosillo' (perteneciente al Área de Investigación e Instrumentación Atmosférica) del INTA, junto con otros de la Universidad de Huelva y del CSIC.

El artículo recuerda que el incendio ocurrió bajo unas condiciones meteorológicas excepcionales. Dicha situación meteorológica ha sido estudiada tanto en su escala sinóptica como en la local, utilizando campos meteorológicos ERA-Interim del modelo global ECMWF (European Centre for Medium RangeWeatherForecasts), los campos del modelo meteorológico de mesoescala WRF (WeatherResearch and Forecasting) y las observaciones registradas en el observatorio de 'El Arenosillo'. Se ha realizado también un estudio para conocer el grado de anomalía de este escenario, utilizando para ello tanto las simulaciones como las observaciones de las dos últimas décadas (1996-2016). Un sistema anticiclónico dominó la escala sinóptica pero se registró un fuerte gradiente isobárico, lo cual produjo intensos vientos soplando desde el NW. En superficie, se registraron rachas de viento de 80 km h-1, temperaturas superiores a los 35 ⁰C y valores de humedad relativa inferiores al 20 %. Las temperaturas fueron 12 ⁰C más altas, velocidades del viento superiores en 30 km h-1 y una humedad relativa un 40% más baja de lo habitual en esta época del año.

Ocho horas después de comenzar, el incendio alcanzó El Arenosillo y a pesar de estar rodeado de llamas, la instrumentación continúo monitorizando y registrando datos meteorológicos de aerosoles y gases. Gracias a los cuales, se registraron los máximos históricos del observatorio, con picos de 99995 µg m-3 de monóxido de carbono (CO), 951 µg m-3de ozono (O3), 478 µg m-3 de dióxido de nitrógeno (NO2), 116 µg m-3de dióxido de azufre (SO2) y 1000 µg m-3 de partículas PM10. Después del incendio, se continuó monitorizando, dependiendo de la especie química, entre 48 a 96 horas después de haberse iniciado, se registraron de nuevo valores habituales, tiempo que tardó la atmósfera en recuperarse. 

El impacto de las emisiones del incendio de Doñana se ha investigado gracias a la aplicación de modelos atmosféricos que permiten conocer las trayectorias que siguen las masas de aire. De esta forma se pudo determinar que las emisiones afectaron las áreas metropolitanas de Sevilla y Cádiz, lo cual ha sido corroborado por el incremento observado de PM10 y CO en estaciones de calidad del aire. La pluma de incendio, emisiones, continuó su traslado hacia el Mediterráneo. Al no disponer de información en tierra, se han utilizado las observaciones espaciales para su seguimiento, concretamente las medidas de CO registradas por los instrumentos de la NASA, AIRS y MOPITT. Se pudo conocer que el transporte de la pluma del incendio de Doñana después de alcanzar el mar Mediterráneo, cerca del estrecho de Gibraltar continuó hacia el este; dos días después de su inicio, sus emisiones habían afectado a parte del Mediterráneo occidental. 

Foto general incendio Doñana